Un artista Argentino en Nepal
Entre nubes de altura y templos coloridos el artista Argentino Rapainú es el primer latinoamericano en participar en una residencia artística en el Parque Nacional Sagarmatha, donde está el Everest.
Sobre la residencia:
Llegué a la residencia el 14 de abril, día en el que se celebró el inicio del año nuevo nepalí 2083, después de 4 años y medio de sostener el deseo de ir, 6 vuelos y 20400 km recorridos.
Sagarmatha Next es un centro ambiental y cultural innovador construido en el Parque nacional Sagarmatha (donde está el Everest) entre 2017 y 2021 a 3775 msnm con materiales locales y objetos reciclados del montañismo, dedicado a promover el turismo sostenible y a enfrentar los desafíos del cambio climático y la gestión de residuos en el área de Khumbu. A través de la creatividad, la educación y la colaboración entre artistas, habitantes locales y visitantes, busca transformar la percepción sobre los residuos y fomentar soluciones sostenibles para las regiones de montaña.
Estoy muy agradecido por haber podido conocer esta tierra mágica, por compartir mi tiempo con un equipo tan amoroso y profesional como el de Sagarmantha Next y por supuesto por haber sido el primer latinoamericano en habitar este espacio tan propicio para la creación artística.
Sobre el origen del proyecto:
Si el ciclo productivista de comprar, usar y tirar, al que se refiere Jonnet Middleton en “La ontopincha: el compromiso con la materia” , determina el uso (o su percepción) como el momento en que se consume el valor del objeto, una nueva relación con los objetos podría situar la percepción de su valor en el legado que los vinculara con un sistema de relaciones pasadas, que podríamos aceptar como útiles y necesarias, también en relación con nuestra propia existencia en el mundo que nos vincula con los objetos.
Este proyecto nace como un tributo al trabajo de mi padre, Walter Páez, también artista plástico, que realizaba «cajas» inspiradas a su vez en el artista estadounidense Joseph Cornell, en las que destacaba la importancia simbólica y plástica de los objetos reciclados encontrados en las calles.





Desarrollo del proyecto:
En Sagarmatha Next me propuse reinterpretar objetos descartados a través de su resignificación simbólica y material dentro de un cuerpo de trabajo inspirado en la memoria, la conexión personal y la cultura local. Después de recorrer templos budistas tibetanos, como por ejemplo los de Kunde, Khumjung, y Thame, hubo ciertas combinaciones de colores y símbolos que me llamaron la atención. A partir de esa experiencia, y tomando de referencia el trabajo artístico de mi padre, Walter Páez, fui construyendo una serie de cajas en las que el paisaje del Himalaya, sus tensiones contemporáneas y su dimensión espiritual se entrelazan con objetos encontrados, materiales de expediciones del montañismo y
referencias culturales híbridas, generando un sistema narrativo donde cada pieza funciona como una traducción fragmentada de lo vivido aquí en el valle de Kumbhu.
En un mes de producción intensiva realicé 7 obras, las cuales describiré sintéticamente a continuación:
En “Sonido del camino” incorporo una variante del Nudo Infinito (símbolo auspicioso tibetano) junto con la intención de replicar el sonido constante de los senderos recorridos por el ganado con campanas.
En “Capas de carpas” abordo una problemática ambiental vinculada a las expediciones al Everest, donde las carpas abandonadas en los campos de altura se convierten en capas acumulativas de desecho, revelando una lógica de consumo y descarte en un entorno extremadamente frágil.
En “Símbolos auspiciosos” establezco un diálogo entre iconografía sagrada tibetana y logotipos contemporáneos de marcas globales, explorando cómo los sistemas de creencias y los sistemas comerciales coexisten y se superponen en la vida cotidiana del Himalaya actual.
En ¿Es posible capturar un paisaje? reflexiono sobre la imposibilidad de dominar un paisaje. Tallé una piedra que representa el Everest y el Lhotse desde una perspectiva tibetana, Y LA coloqué de manera invertida sobre un espejo que distorsiona la profundidad y cuestiona la percepción de control sobre el territorio.
En Mani Khorlo reinterpretó este objeto ritual presente en los caminos del Khumbu como un dispositivo para pensar el presente, atravesado por la desconexión y la tensión social, ambiental y espiritual, donde la frase en tibetano “Construyamos futuros deseables” actúa como un nuevo mantra contemporáneo.
En Third eye abordo el simbolismo del tercer ojo como una metáfora de la percepción interior y la conciencia ampliada, vinculando materiales como espejos, varillas de carpas y lámparas para sugerir distintos niveles de lectura entre lo visible y lo invisible.
Finalmente, en Gurkha tomo la figura del soldado nepalí como símbolo de disciplina, identidad y resistencia, incorporando elementos industriales y marcas contemporáneas para tensionar la relación entre tradición, representación y globalización.
En su conjunto, estas piezas configuran una cartografía íntima del Himalaya contemporáneo, donde lo espiritual, lo político y lo cotidiano se entrelazan en objetos que funcionan como pequeñas cajas de memoria y reflexión.
Bio del artista:
Rapainú (1990) Nació en Córdoba, Argentina. Es artista visual autodidacta formado en integración regional y desarrollo sustentable, en innovación política y gobierno abierto.
En 2019 recibe la beca de creación del FNA y coordina una investigación sobre Fotografía Fotosintética en el laboratorio artístico Interactivos “Arte y Ciencia” – SILO – (Rio de Janeiro, Brasil). En 2020 participa de la residencia Demolición/Construcción (Cabana, Cba). En 2021 recibe la beca de creación del FNA por segunda vez y expone “Éxtimo Presente” en el Museo de Antropología de la Universidad Nacional de Córdoba (virtual). En 2022 participa de la Residencia Epecuén (Bs. As.) y de la Clínica CuatroXCuatro. En 2023 participa de la residencia La Rural (Tucumán, Argentina) y Residencia Amiga (Tolhuin, Tierra del Fuego A.I.A.S). En 2024 expone “Éxtimo Presente” en la Galería de arte del Museo Marítimo de Ushuaia, Argentina y obtiene la beca Semillero para participar de la residencia Proyecto ´ace. En 2025 recibe una beca de estudio para participar del programa de fotografía y artes visuales de “Proyecto Imaginario” (Buenos Aires, Argentina).
Su obra fue exhibida individual y colectivamente en Argentina, Brasil, Grecia, Italia, Rusia y China.

