El último Jardín – Carmen Dassen y Gabriela Otero en Calacuta
Revista de Arte presenta Dos Vidrieras Arte, un nuevo ciclo de exhibiciones concebido para activar el espacio urbano desde prácticas contemporáneas site specific.
El proyecto propone una experiencia singular: dos artistas de disciplinas diferentes intervienen dos vidrieras enfrentadas, transformándolas en un único dispositivo expositivo donde la obra se despliega en diálogo con la arquitectura, el barrio y la mirada de quienes transitan la ciudad.
Más que un espacio de exhibición, la vidriera deja de ser un límite entre el interior y el exterior para convertirse en un umbral. Un lugar donde el arte acontece en contacto directo con la vida cotidiana, interrumpiendo la velocidad del recorrido urbano e invitando a una experiencia de contemplación y descubrimiento.
Primera Edición:
La propuesta nace del encuentro entre dos lenguajes que, lejos de buscar una síntesis, conservan sus diferencias para construir una conversación abierta. La pintura, la escultura y la instalación conforman un campo de resonancias donde la naturaleza aparece no como representación, sino como materia viva, memoria y transformación.
En una de las vidrieras, Carmen Dassen desarrolla un paisaje expandido donde el color, la vegetación y la presencia del río configuran una experiencia inmersiva. La pintura desborda el soporte para ocupar el espacio, haciendo visible una naturaleza en permanente movimiento, donde cada gesto parece insistir en la posibilidad del crecimiento y la renovación.
En la otra, Gabriela Otero trabaja con troncos secos y fragmentos de materia orgánica que revelan el paso del tiempo. La intervención escultórica resignifica esos elementos, desplazándolos de su condición original para proponer nuevas relaciones entre vacío, volumen y memoria. Allí, la aparente quietud de la materia encuentra otra forma de vitalidad.
El último Jardín no plantea una oposición entre ambas miradas; por el contrario, propone una convivencia de sensibilidades donde lo exuberante dialoga con lo austero, el color con la textura, el brote con el vestigio. Entre ambas instalaciones emerge un territorio común que invita a pensar la naturaleza como un organismo en permanente transformación, capaz de persistir incluso allí donde pareciera haber desaparecido.
Para el curador Darío Parejas, el proyecto Dos Vidrieras Arte parte de una premisa sencilla y, al mismo tiempo, profundamente contemporánea: generar cruces entre disciplinas y producir situaciones donde el espacio expositivo deje de ser un mero contenedor para convertirse en parte activa de la obra. En ese sentido, las vidrieras funcionan como dispositivos de visibilidad y también como zonas de intercambio entre el arte y la ciudad, habilitando nuevas formas de encuentro entre artistas, espectadores y territorio.
Dos Vidrieras Arte
Exhibición inaugural: El último Jardín
Artistas: Carmen Dassen @mariadelcarmendassen y Gabriela Otero @gabyesculturas
Curaduría y gestión: Darío Parejas
Producción: Revista de Arte
Inauguración: Domingo 27 de julio · 18.30 h
Lugar: Calacuta @calacuta – Forest 445, Chacarita, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
𝗠ú𝘀𝗶𝗰𝗮:
@julariobo
𝗙𝗼𝘁𝗼𝗴𝗿𝗮𝗳í𝗮
@godoy_xime
Con esta exhibición inaugural, Revista de Arte inicia un ciclo que buscará reunir distintas voces de la escena contemporánea argentina, promoviendo proyectos especialmente concebidos para este formato y reafirmando su compromiso con la difusión, la producción y el pensamiento en torno al arte actual.

El último Jardín
No es un jardín real que se pueda ver y tocar, son un conjunto de imágenes, objetos y seres que ocupan este espacio. Un lugar (Calacuta salas de ensayo) al que pasaba los lunes de
camino a jugar al fútbol y cada vez que lo hacía sentía que algo tenía que hacer. Entonces un buen día entré y me encontré con Matías y le fui contando mi idea, mi visión que, a veces hay que ser muy descriptivo con la idea para que el que la recibe pueda compartirla de la misma forma y bueno, le gustó por suerte y ahí nació Dos Vidrieras Arte como un proyecto, como una
idea ya más forjada y comenzamos a darle forma.
Estas dos vidrieras no pertenecen a una galería. Forman parte de una sala de ensayo. Detrás del vidrio alguien afina una guitarra, prueba una melodía, repite una canción. Afuera, la ciudad sigue su marcha, en frente Forest 444 aceite bueno y barato. Justo ahí aparecen las obras de Carmen Dassen y Gabriela Otero. Invitan a frenar. Alcanzan con detener la mirada.
Carmen Dassen trabaja desde una idea de naturaleza y fantasía. El río atraviesa su pintura como una presencia antigua. También las mujeres, que no ocupan el paisaje sino que parecen
surgir de él, como si compartieran la misma respiración. La instalación expande ese universo. Las plantas dejan de ser un recurso expositivo para convertirse en parte de la obra. Crecen
entre las imágenes, desdibujan el límite del cuadro y hacen que la vidriera conserve algo vivo, algo que cambia con la luz, con el clima, con el paso de los días.
Enfrente, Gabriela Otero propone otro escenario. Una figura femenina permanece de pie entre mariposas de hierro oxidado, ramas secas y hojas caídas. Todo parece haber sobrevivido
a un tiempo incierto. No hay dramatismo. Hay silencio. Un silencio espeso, de esos que quedan cuando ya pasó la tormenta. El óxido no habla del final sino de la transformación. Las
mariposas, hechas de un material resistente, siguen insistiendo en la idea del vuelo. La escultura permanece. Espera. Quizás esa sea la fuerza de este proyecto, mi idea surge de ahí. El arte no se refugia en el cubo blanco ni reclama solemnidad. Se asoma a la calle. Comparte el espacio con el ruido de los colectivos, con la gente que vuelve del trabajo, con quien pasa apurado y, por alguna razón, levanta la vista. Durante unos segundos, la ciudad cambia de ritmo. Y esas dos vidrieras dejan de ser un límite entre el adentro y el afuera. Se vuelven una grieta. Y luego una vez que ingresas, te recibe más arte de ellas.
«Ahora en esta hora inocente yo y la que fui nos sentamos en el umbral de mi mirada.»
Alejandra Pizarnik
Texto de sala:
Darío Parejas – Julio de 2026

