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APERTURA DEL ESPACIO CULTURAL CreArte UNQUILLO

Una crónica de Darío Sbarato sobre todo el proceso interno y externo que llevó a cumplir la idea de un espacio de exhibición de arte propio y para los demás como es Crearte Unquillo @crearteunquillo

Él fue el niño que dibujaba, pero no hablaba. Iris, con la sabiduría que da el amor de madre, supo que debía incentivar aquello que su hijo decidiera. Aunque al poco tiempo él comenzó a hablar casi sin parar, ella no lo olvidó y, lejos de considerarlo un trauma, alimentó esa pasión. Así transcurrieron las actividades propias de cada edad, mientras él era observado por —y a la vez observaba— la presencia silenciosa de las obras de Spilimbergo, Alonso, Daltoé, Pont Vergés e Izurieta. Estas piezas enorgullecían cada una de las casas que visitaba en su Unquillo natal y culturizaban a sus visitantes.

Recuerda vívidamente el ingreso a su primera muestra de arte; era muy pequeño, miraba esos cuadros y se preguntaba si alguna vez podría ver sus propias obras colgadas en una pared. Con ese entorno facilitador, resultó natural que realizara sus estudios en la Escuela Superior de Bellas Artes “Dr. José Figueroa Alcorta”.

Con un cúmulo de vivencias a cuestas, en medio de la tempestad y recorriendo caminos de descontrol, desánimo y egocentrismo, nació Emma. Con ella, la necesidad de estar a su lado se impuso como algo urgente. Sintió la necesidad de dejarlo todo; la niña dio un vuelco a su sistema de valores y lo obligó a replantearse la vida. Emma se convirtió en la arquitecta del proceso que lo llevó a visualizarse y a visualizarlos.

En ese momento, él decidió apostar el todo por el todo, tal como lo había visto hacer tantas veces. El Taller de Dibujo y Pintura, que ya llevaba unos años funcionando, debía dejar de ser un engaño o una artimaña para apagar el fuego que lo abrasaba por dentro. Superadas la infancia y la niñez, en 2026 el taller se transformó en un adolescente que se rebela. ¿Cuántos artistas seguirán padeciendo la angustia de ese niño que veía como una imposibilidad el exponer sus obras? El taller le hablaba, y él presintió que allí estaban las paredes anheladas.

En la pasada Semana Santa, el adolescente triunfó: sus obras se descolgaron y pasaron al depósito para dar lugar a “Expresionismo Cordobés”. Esta muestra de diez prestigiosos artistas argentinos ganó las paredes del taller, el cual comenzó a autopercibirse como un “Espacio”. Alumnos, colegas, artistas de otras manifestaciones y la biblioteca conviven en él. El lugar se parece cada vez más a un puerto seguro en el que se da y se recibe, sin juzgar ni ser juzgado.

Tras la alegría del momento, surgió su primer desafío artístico. Su taller había funcionado como casi todos: él era el profesor que enseñaba y los alumnos veían sus obras como si fuesen oráculos. Ahora, cada alumno en su atril y cada colega, desde su obra expuesta en la pared o en la bibliografía, lo interpelan. El desafío y el temor de no estar a la altura son mayores; el vértigo se hace sentir y la adrenalina se apodera del lugar ante cada pregunta. Todos exigen, y esas exigencias hacen que su obra mute, incorpore, crezca y lo sorprenda.

El joven espacio no se conforma y pide más. Es así como nace CreArte, hijo de una Emma y de un Taller de Dibujo y Pintura adolescentes. El primer reto fue aceptar el desafío; el segundo, salir en la búsqueda de esas personas indispensables que, luego de pasar largas jornadas de abstracción mental, descansan en la acción. Encontró a un puñado de ellas y surgió un plan de trabajo meteórico:

  • Instalar un sistema de montaje y un sistema de iluminación.
  • Construir cuatro depósitos para obras pequeñas, medianas y grandes.
  • Aumentar la superficie expositiva en un 70%, sin perder volumen espacial.
  • Contar con una biblioteca especializada.
  • Arreglar las paredes y pintarlas.
  • Cerrar las aberturas excesivas.
  • Crear la imagen institucional y las redes de difusión.
  • Armar un escenario, pues las artes escénicas no deben quedar fuera.

Él no podía permitir que Emma —su amor a primera vista, a primer llanto, a primera risa y a primer abrazo— creciera sin siquiera suponer quién soñó ser su padre o cuál era mi pasión. Tampoco quería que Iris, su madre, quien había apostado por él, sintiera que se había equivocado.

El pilar del espacio es la denominada «regla de las tres A»: ayudar, apoyar y apostar. El hombre, en tanto animal social, no tiene opción: o ayuda o no es humano. Apoyar es ejercer una fuerza que, si no es correspondida de igual manera, hace que todo caiga; nadie apoya en soledad, vivir es apoyarse mutuamente. Él apuesta, claro que sí, pero con la certeza de que es una suerte de juego al revés. Cuando se tira una moneda al aire, se sabe que se puede jugar a cara o cruz; una de las dos opciones saldrá y se ganará o se perderá. ¿Qué pasaría si la moneda tuviera las dos caras iguales y aun así se apostara? Muchos dirían que es una locura o un empeño en perder. Sin embargo, él diría que en ese caso no se está apostando a la moneda ni a la retribución material y banal, sino que se apuesta a creer, a la magia y a la vida.

POLIFONÍA VISUAL

«Poli» es un prefijo griego que significa mucho, variedad, pluralidad, cantidad o abundancia. 

El elemento compositivo «Fonía» deriva del griego phoné que significa voz o sonido. 

La palabra «Visual» refiere a todo aquello perteneciente o relativo a la visión, a las imágenes o al sentido de la vista.

Fonía, usada como sufijo de Poli, forma la palabra compuesta Polifonía que describe muchas voces independientes sonando al mismo tiempo, formando un todo armónico.

Polifonía, referida a la muestra, se manifiesta en la convivencia de una banda de música popular y un DJ.

En CreArte forzamos Visión como sufijo de Poli, para resignificar Poli Visión como multiplicidad de puntos de vista, recuerdos y expresiones plásticas.

A las remembranzas de momentos compartidos, se sumarán y comulgarán, esculturas en piedra, en metal y en papel; pinturas en óleo, acrílico y técnica Mixta; dibujo en grafito, pastel o crayón; grabados y grabados intervenidos.

CreArte brega por la coexistencia de distintas voces y visiones, cada una manteniendo su propio ritmo y libertad. El espacio se postula como el antónimo de la monofonía y verdad revelada en la aburrida prosa de la barba prócer – poder.

CreArte promueve que las personas hablen con sus propias ideas y sentires.

Espacio Cultural
Av. Belgrano 505
Unquillo, Córdoba

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